Garabandal. Testimonio del Padre Löring

 

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Padre Jorge Löring Miró S. J. (1931-2013)

Testimonio inédito del Padre Jorge Löring, S. J. sobre las apariciones de Garabandal

 

Transcripción del video publicado en YouTube el 23 de junio de 2014.

Me llamo Jorge Loring, soy jesuita y para identificarme bien, mi Documento Nacional de Identidad es 23.385.067R. Hay que identificarse porque creo en Garabandal — y creo en Garabandal por dos razones — Una, porque he estado allí — ahora hablaré — y otra porque cuando [yo] era joven — ya tengo 92 años — pero cuando yo era joven venía todos los veranos a hacer cursillos en la Universidad de Comillas y allí había grandes personalidades como el Padre Regatillo[1] en fin … muchos, pero [había] dos especiales: el padre Nieto[2] — santo varón que va a los altares — Lucio Rodrigo[3], una eminencia internacional porque escribió un libro de texto que se tradujo al alemán para ponerlo de texto en la facultad de Innsbruck. Pues éstos dos eminentes jesuitas, el P. Rodrigo y el P. Nieto, eran confesores de las niñas. Y yo pensaba — y pienso — Si estas dos eminencias confiesan a las niñas y las defienden, es porque esto es verdad ¿Cómo unas niñas de doce años, más o menos, iban a engañar a estas dos eminencias? Si esos padres hubieran notado algo de hipocresía, de mentira, de anormalidad … no defenderían a las niñas. Cuando estos dos padres eminentes defienden a la niñas es porque esto es verdad.

Pero además de eso, es que [yo] he estado en Garabandal, hoy he venido pero además de venir hoy, vine hace treinta años, y ¿por qué vine hace treinta años? Porque un día vine “de taxista” vine trayendo a un padre que estaba en el cursillo de Comillas, un padre que quería venir a Garabandal y no tenía coche y yo le traje “de taxista” y estando aquí me entero el obispo Cirarda[4] había encargado a unos estudiantes de periodismo que hicieran un informe. Y yo pensé: ¿el informe del obispo va a ser de estudiantes de periodismo? Eso no me parece serio. Unos niñatos tomando nota en un block a la gente que iba por la calle. Y entonces empezaba el video — hace treinta años, no sé cuánto — empezaba el video y se me ocurrió: voy a grabar en video a los testigos antes de que se mueran. Porque se van a morir — yo era joven entonces — y antes de que se mueran voy a grabar. Y me vine con una cámara de video y Marucha Herrero me prestó su casa y corrí por el pueblo la voz: el que quiera dar testimonio que venga a casa de Marucha Herrero. Grabé once horas a testigos; la madre de Conchita — Aniceta creo que se llamaba — Serafín, hermano de Conchita; Jacinta, que estaba aquí aunque venía de Estados Unidos; total 11 horas de testigos; y me dijeron tales cosas que, opino, esto es evidente, que esto es sobrenatural. Y estas 11 horas, esta grabación se la entregué al obispo Vilaplana — que era entonces el obispo — para darle archivo. Pero el mundo da tantas vueltas … ¿dónde habrán ido a parar las 11 horas de entrevistas? Entonces por consejo de un sacerdote, hace tres días … tres días … pon cuatro … hace cuatro días un sacerdote sabe que vengo a Garabandal. Me pregunta mi opinión, le doy mi opinión y me dice: “Ya que vas a Garabandal graba tu testimonio para que el párroco se lo lleve al obispo porque las 11 horas que grabaste cualquiera sabe a dónde han ido a parar.” Pues voy a hacer caso a esta sacerdote muy serio y eminente y voy a grabar algunas de las cosas de las que yo me acuerdo que estaban en mi video que grabé aquí. No sé si van a salir bien ordenadas. Contaré lo que me acuerde, pero suficiente. Pepe Ortiz, no Pepe … Diaz, Diez me dijo que “cuando Conchita comulgó del ángel estaba yo al lado” dice él “y Conchita sacó la lengua como una bandeja y allí apareció la Hostia!” Así, palabras textuales de Pepe Diez. “Yo estaba a su lado sacó la lengua como una bandeja y allí apareció la Hostia!” Pepe Diez que estaba a su lado. Interesante. Otros muchos testigos, voy a contar lo que me acuerde, de los anillos que es muy bonito. Conchita daba … en una bandeja … le ponía los anillos de los … de los casados … Conchita los daba a besar a la Virgen y a cada cual se lo ponía en su dedo. Esto … creo que era Josefina, la mujer del Doctor Gallego … creo … u otra … una señora … dice “ cuando Conchita me da el anillo. un señor que está a mi lado me dice ‘mira si es el tuyo por que a lo mejor … son todos iguales’ y yo le dije a él ‘la niña no se equivoca’ y él me dijo ‘¡confirme, confirme!’” Sacó el anillo y era el suyo. Y tenía en la bandeja 20 o 30 o lo que fuera de anillos … y le pone el suyo.

Segundo dato, a un señor le pone el anillo y después de ponérselo se lo quita y se lo pone en la otra mano, en la izquierda. Y al final, quien lo dice, le pregunta a Conchita: “Conchita, por qué a ese señor le cambiaste el anillo de mano?” Y le dice Conchita “porque la Virgen me ha dicho que es catalán y los catalanes lo llevan en la izquierda.” Y así es. Los catalanes lo llevan en la izquierda. Así es. Y cómo una niña, pastora de vacas, er .. en los picos de Europa, ¿sabe que los catalanes lo llevan en la izquierda? Se lo dijo la Virgen: ‘No, quítale el anillo y pónselo en la izquierda, los catalanes lo llevan en la izquierda.’ Otro que me acuerde, de todo no que me acuerdo, me acuerdo de unos cuantos. Uno, un señor, uno de aquí, un campesino de Garabandal está en el acto y Conchita coje el anillo y va en su busca porque él estaba detrás y va detrás y le pone el anillo. Y le dice él “niña te equivocaste, que yo nunca lo llevo puesto.” Y salta la mujer: “¡Cójelo, cójelo, que lo puse yo en la bandeja!” ¡Eso es [claro hijo]! Que el mismo interesado dice: “yo nunca …” y su mujer dice: “lo he puesto yo en la bandeja.” Son cosas que no tienen explicación. El que no crea que me lo explique, pero yo creo que son testimonios muy bonitos.

Pues, tengo otro que me estoy acordando en este momento, de un milagro de aquí, los nombres no me acuerdo. En el video salen los nombres porque lo mismo que he hecho yo, hice con todos los que venían, a identificarse, “me llamo así y ese es mi documento de identidad.” Para que sepamos que es auténtico. Pues este señor que no me acuerdo el nombre pero que dio su nombre con su documento, médico, de Valdecilla.[5] Y … su mujer estaba enferma y no tenía plaquetas … y se moría.Y todos los médicos de Valdecilla de acuerdo, lamentándose: “qué vamos a hacer, no tiene solución, no tiene plaquetas.” Y el señor, él, pues no creía en Garabandal. No era un hombre especialmente piadoso. Pero como los medios médicos ya no funcionaban, él dice: “voy a Garabandal. A ver qué pasa.” Y subió a Garabandal con un amigo. Se fue a Los Pinos a rezar el Rosario. Y dice él en el video, lo dice él: “Rezando el Rosario en Los Pinos sentí por dentro — Mi mujer se ha curado — lo sentí.” y cuando bajaban en el coche se lo dice al amigo: “Mi mujer se ha curado” y el amigo le dice: “¡Pero qué dices hombre!” No lo creían. Llegan a Santander, llevan a su mujer a Valdecillas … ¡plaquetas normales! Y yo le saco a ella diciendo que ahora hacta vida normal, lo mal que estaba cuando no tenía plaquetas, que se moría y ahora hacía vida normal porque las plaquetas eran normales. Pues no sé, si pensara más me saldrían más cosas. Pero esto es lo que me acuerdo en este momento. Pero creo que es suficiente para que aceptemos que lo que pasa aquí no tiene explicación natural. Y, del demonio no va a ser. La gente no se confiesa porque el demonio les haga confesarse. Ah! bueno … y tengo casos de .. otro, otro. Me acuerdo, que también está en el video. Un muchacho de Santander me dice “yo fui no sé cuántas veces, diez veinte veces.” No sé cómo será, en la Cárcel de Santander, en la Calle Alta de Santander, lo hice no sé cuántas veces, porque era un delincuente y además, drogadicto. En San Sebastián [de Garabandal] aquí, se transformó, y el dice: “Y ya no he vuelto a la cárcel.” Una conversión también turbativa de este muchacho que era drogadicto y delincuente y aquí recibió una gracia y ya nunca más volvió a la cárcel.

Total, si pienso quizás me acuerdo de más cosas, pero yo quería dejar testimonio que aquí han ocurrido cosas que no tienen explicación natural. Como no pueden ser del demonio, porque la gente se vuelve a Dios, pues tienen que ser de Dios. Por lo tanto, por eso creo en Garabandal y deseo y espero que la Iglesia estudie a fondo lo que aquí ha pasado, para que lo apruebe. Otro de los motivos por los cuales creo en Garabandal, es porque esas niñas — hoy mujeres — son muy fieles a la Iglesia, muy fieles a la Iglesia. Por ejemplo, la Virgen les dijo que hicieran una capilla a San Miguel en Los Pinos cuando las apariciones fueran aprobadas. Y un grupo hizo una capilla a San Miguel en otro sitio y a Jacinta no le ha gustado: “Eso no lo quiere la Virgen, esta capilla no es lo que dice la Virgen. La Virgen ha dicho ‘una capilla en Los Pinos cuando se apruebe.’” Es decir que las niñas son muy fieles a la Iglesia. Esto indica, es un dato más de autenticidad y de veracidad. Y hablando de Jacinta, me estoy acordando que cuando la grabé en video, ella no sé por qué vino a decir que la Virgen le entregaba el Niño. Y yo le dije a Jacinta: “Oye ¿y no te emocionaba tener al Niño Jesús en los brazos?” Y me contestó: “No … yo pensaba que ella se lo daba a todos los niños.” [Ved] la inocencia de una chiquilla que no se consideraba un privilegio (sic) que la Virgen le dejara al Niño Jesús. [Jacinta:] “No, yo pensaba que se lo daba a todos los niños.” Es decir, que son chicas muy normales, nada de histéricas, ni de egocentristas. Pero ya que estoy hablando de Jacinta [como] vidente, voy a hablar de Conchita. Yo en una ocasión — abrevio para no contar cosas innecesarias — llevé una procesión a Fátima y en Fátima ha Misas en todos los idiomas. Y cada Misa tiene un Monitor. Yo dije Misa en español con el Monitor que hay en Fátima para Misa en español. Cuando termino la Misa, me dice el Monitor: “Oiga, ¿sabe usted a quién ha dado comunión?” Pues, digo yo, a mucha gente … [y el monitor responde:] “Pues, a Conchita de Garabandal.” ¡No me diga! “Sí, viene aquí de cuando en cuando para estar con el Señor.” Un poco de incógnito, la gente no lo sabe. Total que … [le dije] ‘ya que está aquí búscame una entrevista.” Total … que estuve con Conchita en su casa y la conocí pero ella, ya es una señora, ¡una señora mayor! Pero tengo la satisfacción de que he charlado con Conchita recientemente siendo ella la que recibió ese don, porque otro … he pensado yo “¿qué tiene Garabandal que la Virgen venga a este rincón por entre unas montañas gigantescas por un camino — que hoy es estupendo — pero que cuando he venido otras veces era un camino de tierra, forestal?” Hoy ya tiene una carretera… bueno… Hay que ver ¡el rincón del mundo que Dios eligió para venir! Pues mira, pues así es, ha querido venir aquí. ¿Por qué? ¡El sabrá! Y ha elegido a estas niñas sencillas, normales, como otras cualesquiera.

Y ya que hablo de Conchita. Es notable la relación de Conchita con el Padre Pío y la Madre Teresa de Calcuta, que en nuestra generación son dos figuras extraordinarias en la Iglesia. Pues esas dos grandes figuras, el Padre Pío y la Madre Teresa de Calcuta …¡en contacto con Conchita! ¡Por algo será! ¡Por algo será! No vamos a pensar que estas figuras de categoría pues, se pongan, se interesen por una niñata que dice tonterías. Por lo tanto para mí es una garantía que tanto el Padre Pío como la Madre Teresa de Calcuta, conectaron con Conchita y defendieran las apariciones de Garabandal.

Por eso creo en Garabandal.

Transcripción por Carlos Caso-Rosendi


El padre Jorge Löring Miró, jesuita, escritor, predicador, publicista, falleció el día 25 de diciembre, a los 92 años de edad en Málaga. Había nacido en Barcelona el 30 de septiembre de 1921. Fue ordenado sacerdote, en la Compañía de Jesús, en 1954. La principal obra del padre Loring fue Para salvarte, un compendio de la doctrina cristiana, con más de un millón de ejemplares vendidos, en 73 ediciones, y muy difundido en España, México, Ecuador, Perú, Chile, EE.UU., Egipto, Israel, Rusia…, con traducciones a las distintas lenguas. Era también un especialista en la Sábana Santa de Turín. Desarrolló un amplio ministerio a través de la prensa, la radio, la televisión y también en internet.


[1] P. Eduardo Fernández Regatillo, S. J.

[2] P. Manuel García Nieto, S. J. n. Macotera 5 de abril de 1894, m. Comillas 13 de abril de 1974. Más conocido como Padre Nieto. Sacerdote en proceso de canonización y que goza de gran devoción sobre todo entre sus paisanos y los habitantes de Cantabria. Muchos de ellos son obispos y sacerdotes que el mismo Padre Nieto formó en la Universidad de Comillas.

[3] P. Lucio Rodrigo Llanos, S. J. autor de Praelectiones theologico-morales.

[4] Mons. José María Cirarda Lachiondo (1917-2008) Obispo de Santander entre julio de 1968 y diciembre de 1971.

[5] Se refiere al Hospital Universitario Marqués de Valdecillas, en Madrid.

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